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  1. Queda prohibido...

    19 septiembre 2009

    Queda prohibido llorar sin aprender,
    levantarte un día sin saber qué hacer,
    tener miedo a tus recuerdos...
    queda prohibido no sonreír a los problemas,
    no luchar por lo que quieres,
    abandonarlo todo por miedo,
    no convertir en realidad tus sueños...
    queda prohibido no intentar comprender a las personas,
    pensar que sus vidas valen menos que la tuya,
    no saber que cada uno tiene su camino y su dicha...
    queda prohibido no crear tu historia,
    no tener un momento para la gente que te necesita,
    no comprender que lo que la vida te da,
    también te lo quita.
    queda prohibido no buscar la felicidad,
    no vivir tu vida con una actitud positiva,
    no pensar en que podemos ser mejores,
    no sentir que sin ti... este mundo no seria igual...

    NERUDA

  2. Si por un instante Dios se olvidara
    de que soy una marioneta de trapo
    y me regalara un trozo de vida,
    posiblemente no diría todo lo que pienso,
    pero en definitiva pensaría todo lo que digo.
    Daría valor a las cosas, no por lo que valen,
    sino por lo que significan.
    Dormiría poco, soñaría más,
    entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos,
    perdemos sesenta segundos de luz.
    Andaría cuando los demás se detienen,
    Despertaría cuando los demás duermen.
    Escucharía cuando los demás hablan,
    y cómo disfrutaría de un buen helado
    de chocolate.
    Si Dios me obsequiara un trozo de vida,
    Vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol,
    dejando descubierto, no solamente mi cuerpo
    sino mi alma.
    Dios mío, si yo tuviera un corazón,
    escribiría mi odio sobre hielo,
    y esperaría a que saliera el sol.
    Pintaría con un sueño de Van Gogh
    sobre las estrellas un poema de Benedetti,
    y una canción de Serrat sería la serenata
    que les ofrecería a la luna.
    Regaría con lágrimas las rosas,
    para sentir el dolor de sus espinas,
    y el encarnado beso de sus pétalos...
    Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida...
    No dejaría pasar un solo día
    sin decirle a la gente que quiero,
    que la quiero.
    Convencería a cada mujer u hombre
    de que son mis favoritos
    y viviría enamorado del amor.
    A los hombres les probaría cuán equivocados
    están,
    al pensar que dejan de enamorarse cuando
    envejecen,
    sin saber que envejecen
    cuando dejan de enamorarse.
    A un niño le daría alas,
    pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.
    A los viejos les enseñaría que la muerte
    no llega con la vejez sino con el olvido.
    Tantas cosas he aprendido de ustedes,
    los hombres...
    He aprendido que todo el mundo quiere vivir
    en la cima de la montaña,
    Sin saber que la verdadera felicidad
    está en la forma de subir la escarpada.
    He aprendido que cuando un recién nacido
    aprieta con su pequeño puño,
    por vez primera, el dedo de su padre,
    lo tiene atrapado por siempre.
    He aprendido que un hombre sólo tiene derecho
    a mirar a otro hacia abajo,
    cuando ha de ayudarle a levantarse.
    Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes,
    pero realmente de mucho no habrán de servir,
    porque cuando me guarden dentro de esa maleta,
    infelizmente me estaré muriendo.
    GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ


  3. En el acto ingenuo
    de tropezar dos veces
    con la misma piedra
    algunoz perciben
    tozudez
    Yo me limito a comprobar
    la persistencia de las piedras
    el hecho insólito
    de que permanezcan en el mismo lugar
    después de haber herido a alguien.


    Texto: Cristina Peri Rossi